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Cineasta María Teresa Larraín enseña a mirar más allá de los prejuicios de la vista.

Cineasta María Teresa Larraín enseña a mirar más allá de los prejuicios de la vista.

8 Abril , 2017

A los 25 años se cambió a Toronto con su pequeño hijo para armar una nueva vida, en 1979. Habían llegado poco tiempo atrás a vivir a Saskatchewan  junto su (ex)marido, luego de dejar atrás Chile por el golpe militar. 5 años de estudios de derecho y 3 de teatro a comienzos de los 70 en Santiago le sirvieron para continuar trabajando como traductora, intérprete y en organizaciones pro ayuda a casos de refugiados y mujeres inmigrantes en Canadá. Hasta que un día decidió estudiar Radio y Televisión, en Toronto, y comenzó desde entonces a hacer películas documentales y también ficción.

En bicicleta todo el día, no paró de rodar y producir, esta cineasta independiente, autora de El Juicio de Pascual Pichún (2007) y de varios títulos realizados preferentemente en dicho país. Pero un día, mientras editaba en Toronto uno de sus últimos trabajos, debió enfrentar un designio con el que venía marcada desde niña, la ceguera progresiva, heredada de su madre, la misma que ya tenía también su hermano y ahora ella, lejos de la patria, en medio de la soledad y la desesperación. El punto de partida de su reciente y autobiográfica película documental “Niña sombra”, que nos enseña a mirar desde una hermosa oscuridad, más allá de los prejuicios de la vista.

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¿Cómo fue tu origen en Canadá?

María Teresa Larraín: “Los primeros años estuve trabajando primero como asistente legal en materia de inmigrantes y refugiados chilenos, latinoamericanos e indígenas, donde aprendí harto inglés y después como traductora, intérprete y finalmente en organizaciones pro ayuda a casos de refugiados y mujeres inmigrantes en Canadá. Fue muy bonito todo esto para mí y estuve en eso hasta el año 79, cuando me separé de mi marido y me vine joven, con mi hijo, a los 25 años a Toronto. Y ahí armé vida de nuevo como intérprete, trabajé en casos de refugiados, en ese tiempo había muchos de El Salvador,  Uruguay, Argentina, Chile, en general de todo Latinoamérica.”

M.T.L: “Y finalmente trabajé en una organización de mujeres inmigrantes que había en Toronto, que me cambió un poco el foco, porque yo venía de partidos políticos tradicionales de izquierda que en términos de lucha de clases y organización todo bien, pero en términos de la mujer eran bastantes deficientes, existíamos prácticamente sólo para hacer empanadas en los eventos…”

¿Y entonces decidiste convertirte en cineasta?

María Teresa Larraín: “Sí, y cómo me había metido fuerte ya en el tema de la mujer, llegó un momento en mi vida en que me aburrí de trabajar de estas maneras y decidí estudiar Radio y Televisión en la Universidad. Y me gradué y me puse a hacer películas. La primera fue “Bitter in Love”, amor amargo, que tenía que ver con la violencia sobre la mujer latinoamericana. E hice muchas cosas relacionadas con las mujeres inmigrantes al principio. Después trabajé en televisión y de ahí ya comencé a dedicarme a sacar productos más personales, sobre escritores, artistas, ficción y documentales como “El Juicio de Pascual Pichún”.

 maría teresa larraín

maría teresa larraín

Al parecer te mueves sin problemas ni distinción por ambos géneros, ficción y realidad documental..

María Teresa Larraín: “Sí, yo hago documentales, porque me gustan las historias de la gente, pero si una historia por ejemplo, tengo un proyecto de ficción que tuve que pararlo por el tema de la ceguera que se llama “No te vayas sin decirme adiós” sobre un amigo que se cree desapareció en Colonia Dignidad, entonces, mezclo sin problemas  los dos mundos. Me gusta mezclar los géneros, y no me gusta que el género dicte mi trabajo.”

Estás por lo visto muy decidida a terminar la película…

María Teresa Larraín: “Voy a seguir realizando. Tengo filmada varias escenas. Y lo quiero retomar desde otro punto de vista ahora. Quizá no como cine, estoy incursionando en áreas que se acercan al documental interactivo o que no demanden tanto la cosa visual u otro lenguaje visual. Ahora, puede ser o no mi última película, pero el lenguaje cinemático sí va a cambiar en esta propuesta.”

Me imagino comenzarás a buscar en otros lenguajes, más sonoro, sensorial.

María Teresa Larraín: “Sí, sensorial! Por ahí va la cosa. Claro, porque todavía en “Niña sombra” existe algo muy visual que nada tiene que ver con lo que yo he hecho antes. Hay una búsqueda, que se expresa con diferentes maneras de retratar la oscuridad, porque la gente piensa que la ceguera es oscuridad total, pero lo mío no. No todavía.”

Trataste de exponer tu realidad visual desde la cámara, como si fueran tus ojos los que estaban mirando detrás de esta..

María Teresa Larraín: “Sí, porque filmé todo el tiempo con dos cámaras, una objetiva donde siempre estaba el director de fotografía mirando, como mira la persona, el espectador, y otra subjetiva que es la mía, con un mundo que se va fragmentando, erosionando, despareciendo. Las cosas se ponen borrosas, pero no, también hay cosas que están pasando, colores que se mueven, se acentúan, hay movimientos, manchas que se acentúan, en fin, bastante trabajo de cámara donde hasta colocábamos un vidrio roto delante para fragmentara la luz como un prisma.”

imagen maría teresa larraín niña sombra

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Tu película es bien franca y dolorosa en un comienzo, al punto que rehuyes hasta la receta clásica de capturar a la audiencia con un “buen” gancho inicial.

María Teresa Larraín: “Sí, pero fue un riesgo partir así, tan sombrío, porque no quería ahuyentar a la audiencia, sobre todo en un mundo como hoy donde la gente no quiere lidiar con el dolor. Claro está siempre presente eso del gancho, “the hook”, pero en fin, sí tuviera que hacerla nuevamente, quizá la haría parecida. ¿Y sabes por qué me la pude jugar así? Por la propuesta audiovisual, más que el testimonio de una persona hablando, bla, bla… también por el sonido y un poco por la honestidad de desnudarte para contar una historia y dejar de tenerte lástima”.

M.T.L: “Fue toda una apuesta. Interesante esto del hook, porque cuando cuentas una historia que es personal, también tiene que ser universal. Cuesta porque uno está siempre con el período del narcicismo. ¿Cómo pasas del yo a ella? Estás dirigiendo y a la vez haces un personaje, que se pone lastimero, y debes despertarlo, trabajar la pena.”

Dices que te costó más encontrar el punto de vista como autora que el registro propiamente técnico de la cámara…

María Teresa Larraín: “Es que me sentía muy insegura. Estaba dirigiendo con imágenes. Y porque también se trataba sobre mí. Entonces cómo lo haces, sí te estás desnudando, literalmente, descubriendo cosas feas.”

Maria Teresa

Hay una emergencia en el documental chileno, en gran medida gracias a los fondos y plataformas de promoción y exhibición. Pero también hay gente que se arroja a realizar sin nada por el gusto de hacer documental.

María Teresa Larraín: “Bueno sí. Pero, no es fácil. En mi caso fue fundamental el financiamiento del fondo audiovisual para hacer esta película, en la que me demoré ocho años.  Tuvimos momentos muy duros, sobre todo cuando se nos habían acabado los fondos, y no podíamos seguir filmando. Y bueno, uno sacrifica todo no más por la obra. Me interesa mucho el tema documental, es un animal tan vivo, y sobre todo cuando la historia es guiada por uno o más personajes. Qué sea subjetivo, objetivo.”

¿Cómo has percibido la recepción del público de “Niña Sombra”?

María Teresa Larraín: “Hace un años partió el estreno a nivel mundial, en DocBarcelona. Y desde ahí le ha ido siempre bien en términos de audiencia y recepción a la película, también en Toronto y acá en Chile, porque ¿sabes lo qué pasa? Esta película está llegando a todas las edades, incluidos los niños, que se quedan hasta el final y preguntan cosas increíbles respecto del tema y cómo lo filmé. El público la va sintiendo y tú con ellos, la risa, las lágrimas, es emocionante.”

¿Te estás proyectando en algo nuevo como creadora o realizadora?

María Teresa Larraín: “Sí, me fascina el área Transmedia, porque es algo que te lleva más allá del lugar donde estás trabajando, trans significa más allá, y estoy contenta por eso, debido a que puedo expresarme mejor. Estamos creando un proyecto que se llama “Más allá de las sombras”, que viene de DocBarcelona Valparaíso, donde trabajamos tres días en un taller para crear un piloto, un prototipo, de un proyecto transmedia. Y salió premiado para ir ahora en mayo a DocBarcelona, hasta donde lo vamos a ir a Pitchear”.

M.T.L: “Es una plataforma audiovisual, táctil más bien, y de sonido, donde los ciegos contestan tres preguntas: de qué color es la ceguera, cómo ven el mundo los ciegos y qué es para ti una imagen. Ese es el punto de partida y va a ser un documental interactivo. Estamos recién comenzando, no sé a dónde nos va a llevar, pero por ahí vamos. Y finalmente, me estoy consiguiendo más fondos para hacer la audio descripción en español de “Niña sombra”, para hacerla accesible a los ciegos, a gente con discapacidades, y tratar de llevarla por todas las localidades, porque todavía no se las he podido mostrar a ellos”.

¿Y cómo percibes las políticas de inclusión en Chile, en el caso de esta u otras materias?

María Teresa Larraín: “Están tratando de implementar la audio descripción, todavía con películas antiguas, del pasado, que por lo demás son estupendas como “El chacal de Nahueltoro”, pero tienen que empezar a audio describir las del presente. Cada película que se realice en Chile debería tener esta característica, ser inclusiva. Y no porque pueda ser una política buena para los cieguitos, sino porque además le va a traer plata a las salas de cine. A los ciegos les encanta experimentar películas, con una buena audio descripción por supuesto. Hay toda una audiencia que no ha sido considerada”.

Revisa más detalles de las funciones y de la película en la nota

 

    

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